|

Todos queremos vivir en un nivel magnánimo, Discutir muy elocuente, tener siempre intenciones elegantes. Nos imaginamos la vida como si fuera un guión, escrito perfecto, con salidas lindas.
Al contrario, doblamos la ropa, lavamos el coche. Unos días, hay que aguar las plantas. El gato necesita sus vacunas. Hay que desherbar y podar. Luego todo a comenzar de nuevo.
Hoy encontré la tierra de ayer, tierra necia todavía enterrada, contenta bajo mis uñas. Mis dedos están manchados del tanino de los nomeolvides persistentes, nomeolvides quitados constantemente, y constantemente rehúsan a ser olvidados.
Porque me molesto con La Cuestión Grandiosa, La Respuesta Elegante? La tierra, la ropa doblada con cuidado o dejada sucia en la cesta, estas hojas en blanco, entonces llenas— son las fronteras de mi vida que componen mis salidas--- salidas distinguidas o simplemente salidas, Corrientes y suficientes.
|